Paladares exquisitos en Bakari

Por el ene 30th, 2010 y publicado en Restaurantes. RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta o trackback a este artículo.

No es sencillo abrirse camino en el panorama madrileño de la gastronomía de más calidad. Pero Alberto Moreno, el ambicioso chef que conocimos en “Dos Hermanos”, parece decidido a hacerlo y por eso ha abierto un nuevo restaurante. Se llama bakari y también está en la Ciudad de la Imagen, a escasos metros del centro comercial Carrefour.


Con un salón medido y un estilo muy cuidado, bakari está hecho a la medida de Alberto Moreno, en la foto en la cocina del restaurante. El joven chef madrileño ha supervisado cada detalle porque sabe que será su plataforma de despegue.
Nos recibe el jefe de sala con simpatía y las ganas de quien lleva escasas semanas abierto. Después de saludar al maestro, nos dejamos guiar por su mano.


Después de unos ligeros aperitivos muy cuidados y de descorchar un Rioja Ysios Reserva de 2001 con mucho cuerpo, el camarero se persona con Terrinas de pulpo con cebolleta trufada. El cuchillo se desliza suavemente por el pulpo. Lejos de ser el tentáculo gomoso que uno espera de cualquier octopus, las terrinas se mastican con suavidad dejando cierta dulzura en la lengua. Todavía con ese sabor en las papilas gustativas, los olores del Taco de foie caramelizado con higos y pimienta inunda nuestro olfato. Los aromas son tan penetrantes que merece mucho la pena recrearse antes de probarlo. El foie se deshace con sólo depositarlo sobre la lengua. Es preciso cerrar los ojos para tratar de atrapar todas las sensaciones.
El Rodaballo con espárragos trigueros y espuma de purrusalda se come con la visata según lo sirven en la mesa. Alberto no descuida un sólo detalle, especialmente la presentación del plato. El sabor a pescado recién sacado de la lonja no deja indiferente.
Nos queda todavía una de las mejores sorpresas del menú de degustación: el cochinillo confitado deshuesado. A simple vista bien podría pasar por un plato de confitería. Nada más lejos de la realidad. El sabor a cochinillo es tan intenso que uno no puede evitar pensar en el horno donde acaban de asarlo. Alberto nos explica algunos detalles de la complicada preparación que empieza un día antes de servilo a la mesa. Todo el sabor con una suavidad que nunca habíamos tenido ocasión de probar en un animal de carnes tan duras.
A los postres, pastel de coco con aire de mango. No perder detalle que cómo cuida el camarero de que el aire de mango enriquezca el plato. Y, para terminar, plátano macerado con bizcocho de cacao y mousse de chocolate blanco. El dulce que nos faltaba y con el que nos encanta terminar todas las comidas.
Que el nombre de Alberto Moreno empiece a sonar en los círculos gastronómicos más elitistas de la ciudad es cuestión de tiempo. Por ahora, lo tenemos en Pozuelo.

Debes hacer login para enviar urn comentario Login

Mirador de Pozuelo. Copyright 2005-2010. Todos los derechos reservados.