Algunas peticiones razonables

Por el oct 11th, 2016 y publicado en Opinión. RSS 2.0.

Los amigos seniors (por lo visto decir viejos o sus sinónimos no es fino), los seniors decía nos hemos reunido una vez más para arreglar el mundo. Mientras hacíamos una comida casi de pajarillos nos hemos dedicado a nuestra costumbre habitual: relajarnos poniendo a parir a los politiqueros (¿tengo que repetirlo una vez más?: si el que vive de los camiones es camionero el que vive de la política es politiquero ¿no?). No hemos salvado ni a uno. Pero, como el senior que es de Pozuelo de toda la vida nos calentó vamos a hablar de lo nuestro. Otro día lo dedicaremos a los jinetes del Apocalipsis.
Ese que es de aquí de toda la vida nos pregunta ¿no tenéis nada que decir de lo nuestro? ¿No habéis visto el último número de la revista municipal VIVE POZUELO? Pues tiene su gracia. Veréis. La alcaldesa sigue llamando a Pozuelo la ciudad. ¡Qué no doña Susana, que salvo por la gallardonada de lo de las grandes ciudades a la que Pozuelo se acogió para que al alcalde del momento le impusieran cuarenta y dos politiqueros (perdón: quise decir asesores) que salvo aquella memez Pozuelo siempre ha sido una villa, al igual que Madrid! El doctor Martín-Crespo, el mejor alcalde que hemos tenido aquí siempre la llamó así.
En otro lugar la revista se dice que el Grupo Municipal Popular pedirá a la Comunidad de Madrid y al Gobierno español que “en las carreteras, autovías y autopistas que bordean nuestra ciudad se escriba completo el nombre de Pozuelo de Alarcón …” y que el ayuntamiento instará “a todos los sectores de la sociedad pozuelera a usar el nombre completo del municipio”. Parece mentira que a los de una localidad que quiere calificarse de ciudad se les llame con un gentilicio incorrecto: en lugar de pozueleros debiera decirse pozueleños (¿llamamos madrileros en lugar de madrileños a los de Madrid?) y si algún enteradillo municipal dice que a los de aquí siempre se les ha llamado pozueleros ¿por qué no dice que aquí siempre hemos hablado de villa y no de ciudad? Como esa idea del nombre completo en los indicadores de carretera no se les había ocurrido a ellos los del Grupo Socialista pasaron y se abstuvieron. Los de Somos Pozuelo (Podemos) votaron en contra: eso es llevar la contraria porque sí; hubieran quedado mejor, más progresistas, si hubieran dicho que se oponían porque lo de llamar ciudad a nuestra localidad es cosa como de pijos o de quienes quieren aparentarlo.
Más de la revista VIVE POZUELO: “El Ayuntamiento de Pozuelo solicitará al de Madrid que arregle el pavimento de las calles en la zona del Barrial”. ¿No se dice en la misma revista municipal que el ayuntamiento instará “a todos los sectores de la sociedad pozuelera a usar el nombre completo del municipio”? Pues que empiece a hacerlo el mismo ayuntamiento en su revista. Y vamos al arreglo de las calles del término municipal de Madrid que lindan o se continúan con los de Pozuelo de Alarcón (como soy dócil y obediente hago caso al ayuntamiento y escribo el nombre completo). Es una buena idea a la que no sería malo añadir que habrá que pedir a nuestro ayuntamiento que arregle las propias: las calles suelen estar limpias (los barrenderos son eficaces) pero muchas son malolientes (ejemplo: calle del Calvario, acera aledaña a la pared del jardín las antiguas viviendas sociales, huele que apesta porque los perros suelen levantar allí la pata). Más sugerencias para el ayuntamiento: que se preocupe de los alcorques, algunos sin árbol desde hace mil años, porque todos son trampas (si no fuera porque a lo mejor a los de la cosa les da por irse en un viaje pagado por nosotros para ir a verla le diríamos el nombre de una ciudad europea donde los alcorques están al mismo nivel que la acera; en internet pueden ver como se hace), baldosines levantados o arrancados, contenedores de basuras o desechos casi siempre rebosantes y malolientes, pasos de cebra mal situados y carencia de otros por lo que los peatones nos vemos obligados a tirar por el medio (ejemplo: si alguien se decide ir paseando desde el comienzo de la calle Pablo VI hasta la estación del ferrocarril comprobará que más que un paseo tendrá que hacer lo que el diccionario de la RAE llama una yincana).
En otra página la revista dice “El cuidado del medio ambiente es una de las señas de identidad de Pozuelo por lo que este año se han seguido tomando nuevas iniciativas como la plantación de 500 nuevos árboles…”. ¿Pues no habíamos quedado en que habría que decir siempre el nombre completo de nuestra villa? Y vamos a lo de los 500 nuevos árboles. Menos mal que son nuevos, porque si les da por ponerlos viejos pudiera haber ocurrido lo mismo que con el famoso “quercus palustris” o roble de los pantanos del parque arroyo de las Cárcavas que medio ayuntamiento fue a comprar a Bélgica y nos costó miles de euros (alguien me ha dicho que el raro roble está semiseco o seco). Lo único que esperamos es que esos 500 nuevos árboles sean de especies autóctonas (que no suelen dar alergia o la dan con menor intensidad) porque los de parques y jardines en ocasiones meten la pata de forma despectiva para el vecindario, como ocurrió con las adelfas (venenosas) plantadas en la acera de los impares de la calle Antonio Becerril y que soban o manosean muchos de los niños que van a una guardería próxima (la adelfa fue prohibida por el BOE núm. 32 de 6 de febrero de 2004; espero que algún año de éstos se enteren los de parques y jardines).
Y el pozueleño de pro acaba con una noticia inquietante. Nos dice que el viernes día 6 de octubre pasó, por la mañana, delante del teatro MIRA. Por lo visto había un acto institucional. En la verja estaban muchos policías municipales dando un concierto de silbatos y con pancartas en las que le pedían al ayuntamiento más pasta. Tal concierto no le pareció ni bien ni mal porque no tenía elementos de juicio. Lo comentó después con unos amigos. Estos le dijeron que ese tipo de protesta no era malo, lo malo era que los polis para obligar al ayuntamiento se han dedicado a poner multas donde antes nunca se habían puesto. Le hablaron de la calle Venus y las próximas a ella. Por allí no pasan más que los residentes. Todas esas casas tienen garaje pero como como hoy una gran parte de las familias de Pozuelo de Alarcón tiene dos automóviles uno lo dejan en la calle sin molestar a nadie. En la calle Venus (y los próximas, dedicadas todas al sistema solar) los vecinos lo hicieron así y para molestar menos subieron los coches en el bordillo de la acera. Llegaron los polis: en la calle Venus cascaron más de 50 denuncias que en el caso de ser confirmadas conllevan una multa de 200 euros. Por lo visto eso mismo o algo parecido lo han hecho, y casi siempre de noche, en otras muchas calles.
A los señores policías municipales, que no han infringido ninguna ley, habría que recordarles que son servidores públicos o servidores de los ciudadanos y no sus perseguidores. ¿Se extrañarán si les digo que a pesar de que tengo amigos casi fraternales entre ellos y de que puedo contar un sinfín de acciones loables de la policía municipal en conjunto aprecio más y me siento más seguros con la policía nacional donde no conozco a ninguno? ¡Ah! y a los sindicaleros que les dicen a los polis lo que tienen que hacer para presionar al ayuntamiento les diría: no sean cutres, pongan imaginación, hay múltiples formas de dar la tabarra a los mandamases sin perjudicar a los vecinos, con su forma de actuar no se ganarán el aprecio de nadie sino el desprecio de todos, incluido el de algunos de sus compañeros. ¡No nos den el coñazo ¡por favor!
Y al ayuntamiento: es de esperar que esas denuncias masivas y sin sentido no pasen a ser ejecutivas.

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