A la luz del día y con cierto movimiento de gente todavía tiene un pase. Pero a primera hora, un domingo por la tarde o de noche, el centro urbano de Pozuelo adquiere un aspecto casi fantasmagórico. A ello contribuyen los enormes espacios desiertos y el amplio solar vallado pero lleno de desperdicios que ofrece a la zona el aspecto de estar a medio empezar. Es como si se hubiera tratado de construir un puzzle urbano y se hubiesen puesto algunas piezas, pero se hubiese abandonado durante las vacaciones.
Pasan los meses y los remates de la obra que se presumían cuestión de tiempo se asoman como defectos irresolubles. A ellos se suman accidentes inesperados como el hundimiento de la fuente geiser que sólo funcionó el día de su inauguración. También hay aspectos positivos: como los intentos del Ayuntamiento por aprovechar este amplio espacio para fiestas lúdicas como el Día del Niño o celebraciones como las navideñas. La ampliación del horario de terrazas ayuda mucho durante el verano. El problema es la escasez de comercio atractivo. La obra se llevó por delante parte del tejido comercial de Pozuelo y se precisará bastante tiempo para recuperar cierto tono económico.
Por si todo eso fuera poco, la revitalización de la plaza viene a coincidir en el peor momento económico posible: con la economía española en caída libre, sin financiación para las pequeñas empresas, los sueldos bajando y el paro subiendo. Y a todo ello sumemos un ayuntamiento recortando partidas presupuestarias de aquí y de allá.
El resultado de todo es un enorme y bonita plaza de nuevo rico cuyo principal uso es como campo de fútbol para la chavalería de la zona. Por descontado que jugar al fútbol está prohibido en la zona, pero los policías destinados a vigilar la plaza suelen hacer la vista gorda siempre que no protesten los clientes o dueños de las terrazas. Los policías esgrimen que tan pronto disuelven el partido, ya se empieza a preparar el siguiente para cuando se hayan marchado por alguna esquina. Se sienten poco motivados para la misión e incluso han llegado a pedir extraoficialmente que se instale algún cartel dejando claro que están prohibidos los de pelota en las zonas peatonales.


