La Carretera de Húmera, en el tramo comprendido entre las calles de José Fernández Cuevas y Valdeolmos, permanece cortada por unas obras que se están realizando para cambiar unas tuberías de conducción.
Desde el 28 de Junio pueden verse varias vallas de obra en las calles aledañas avisando del comienzo de las mismas, aunque no de la fecha prevista de finalización, a la vez que se prohíbe el aparcamiento en algunos tramos para facilitar la circulación de los vehículos.
Además, se ha cerrado una parada de autobús de las líneas 658 y 4, con lo que los vecinos se tienen que desplazar hasta la confluencia de la carretera de Humera con Ramón y Cajal.
“Las obras son molestas por el ruido y el polvo, y porque ahora es más difícil aparcar – comenta a Mirador una vecina de la zona- pero si son para mejorar están bien, aunque deberían informar de cuándo piensan acabarlas”.
Sin embargo, lo más curioso son las peculiares señales informativas que van marcando los desvíos de la circulación, como dice un vecino “son de chiste”.



