Descorazonado sigo las evoluciones de la política local que con mayor o menor periodicidad nos aporta este periódico digital que incomprensiblemente sigue acogiéndome en sus páginas. Y digo descorazonado porque no termino de entender ciertos comportamientos que, no obstante, no van a quebrantar mi apoyo al PP.
No entiendo, digo, que la señora Estrada, concejal popular, pueda ahora dejar el partido y seguir en la corporación. No comprendo ni termino de comprender por qué Esperanza Aguirre no entrado todavía con la escoba en la mano en el Ayuntamiento de Pozuelo y ha puesto un poco de orden.
Porque aquí el problema es que se termina por identificar a un partido honrado que ha conseguido grandes cotas de bienestar para quienes aquí vivimos con cuatro presuntos golfos, todavía sin juzgar. No le falta el tiempo a los ineficaces socialistas en pretender hacer creer a los vecinos que el estado en que se encuentran las cosas en Pozuelo lo es por culpa del alcalde y quienes les rodean. Miren primero en sus filas, señores socialistas, en la Moncloa y en la lamentable gestión de su, por poco tiempo, inquilino.
Muchos lo seguimos teniendo claro. Pero, por favor, presidenta, ponga un poco de orden en este gallinero revuelto.
