Alguien ha tomado mal las medidas en el túnel que atraviesa la plaza del Padre Vallet. Es la única explicación a que, a punto de finalizar haya serios problemas para que los autobuses puedan acceder a la dársena subterránea donde debería estacionar para el descenso y subida de viajeros.
Según ha podido saber MIRADOR, las primeras pruebas realizadas con un autobús de la empresa Llorente han revelado serios problemas para el estacionamiento, lo que obligará a realizar algunas modificaciones para permitir un acceso sin complicaciones.
Los errores de cálculo han causado profundo malestar en el Ayuntamiento, donde les da la sensación de que allí donde pueden surgir nuevos problemas, aparecen el doble de los posibles. Aunque no se teme por el plazo de finalización de obras, pue todavía resta un año para las elecciones, todavía queda pendiente de resolver el asunto del hombre subido a la grúa. El joven de la empresa Jígar insiste en que permanecerá en lo alto de la grúa, lo que impedirá su desmontaje.
