Un trabajador de Jígar, Donei Ramírez, ha conseguido burlar esta noche la vigilancia policial en las obras de la Plaza del Padre Vallet y ha logrado subir a la grúa donde le esperaba Sandy, quien lleva ya 25 días reclamando que Ploder Uicesa abone los más de 140,000 euros que adeuda a Jígar.
Donei ha subido a la grúa sobre las 4 de la mañana, tras evitar a la patrulla de la policía municipal que vigilaba la obra y tras escalar las tres vallas que rodean la grúa de la la Plaza del Padre Vallet.
Puestos al habla con Sandy, ha comentado a Mirador que el apoyo de su compañero será fundamental para seguir con la protesta, ya que sus hijas “le echan mucho de menos y lloran para que vuelva pronto a casa”. El apoyo de los pozueleros y de sus compañeros ha sido ”increíble” en este mes viviendo a 40 metros del suelo, explica Sandy, “somos todos una gran familia, sólo estamos reclamando lo que nos pertenece”, hemos trabajado y queremos que nos paguen lo que nos deben.
