La provisionalidad hecha rutina

Por Carmen Avila el Mar 17th, 2010 y publicado en Opinión. RSS 2.0.

No lo podemos evitar. Así somos los seres humanos. Nos horrorizamos con el primer bombardeo, y con el segundo, tal vez con el tercero…Hasta que nos acostumbramos a vivir un día tras otro con el sonido y poder destructivo de las bombas.

Salvando las distancias, en Pozuelo ha llegado el momento en que nos hemos insesibilizado frente a la presencia de un señor en lo alto de una grúa en el centro del pueblo. Mostramos absoluta indiferencia frente a una clase política que exhibe sin pudor su ineficacia y a la que prorrogaremos en sus cargos en mayo del año que viene.

Somos una especie acomodaticia, de entre la cual, en Pozuelo, somos el máximo exponente. Lo mismo nos dan las mil denuncias y lamentos sobre el chanchulleo en el Ayuntamiento. Pasotismo absoluto por el hecho de que nuestro alcalde haya dimitido acusado de corrupción. En Pozuelo somos, salvo contadas excepciones, como el vecino de la escalera que nunca quiere saber nada de la comunidad de propietarios; paga sus recibos y que los demás lo arreglen, que ellos no están para esas menudencias. Así nos va.

Mirador de Pozuelo. Copyright 2005-2010. Todos los derechos reservados.