La manzana donde se ubicaban las cocheras de la empresa de autobuses Llorente espera desde hace más de dos años una solución. El Ayuntamiento aprobó entonces el plan parcial de reforma interior de esta manzana, pero la única actuación realizada hasta el momento ha sido el traslado de las cocheras, convirtiéndola en un solar abandonado.
Hoy en día, en los 25.000 metros cuadrados que formaban las cocheras de los autobuses sólo quedan los antiguos almacenes y garajes, con una valla de fácil acceso a tenor de las pintadas que pueden verse en los edificios. “Es una pena ver lo abandonado que está todo, da una mala imagen y nadie lo soluciona, han quitado las cocheras pero no se ha hecho nada más”, explica un vecino de la zona.
En 2008 el Consistorio decidió que los terrenos pasarían a tener un uso mayoritariamente residencial, y de este modo se aprobó la construcción de 230 viviendas con una altura máxima de tres plantas, y con la posible construcción de bajos para instalación de comercios.
También se reservaron tres mil metros cuadrados para la ampliación del colegio público Divino Maestro, aunque de momento no se ha producido ninguna actuación en este ámbito, “no sabemos nada” comenta a Mirador María, una de las madres que lleva a su hijo a este colegio, “cuando cerraron las cocheras dijeron que una parte del terreno se cedería para ampliarlo, pero se está retrasando demasiado y los que pierden son los niños”.
El proyecto, catalogado en el Plan General de Ordenación Urbana del Ayuntamiento de Pozuelo como la actuación APR 3.4- 11, Manzana Cocheras Llorente, también reserva un pequeño espacio para la construcción de una pequeña zona verde y una nueva calle para dar acceso al casco urbano y que conectará la avenida Pablo VI hasta la carretera de Carabanchel.
Además, se ampliarán y rematarán las calles circundantes: Cirilo Palomo, Chinchón y la avenida Pablo VI; viarios que actualmente presentan una mala situación para el tránsito de peatones, “la acera para venir al colegio desde la avenida de Europa es muy estrecha y es un peligro para los niños”, comentan unos padres a la puerta del colegio Divino Maestro, “esperemos que pronto se haga algo para evitar que se siga deteriorando el entorno”.

