El concejal de Recursos Humanos, José Antonio Sáenz, mostrando escasa humanidad, ha vertido la responsabilidad de la descarga eléctrica que ayer le propinaron los tornos de acceso a una conserje en la propia funcionaria.
En lugar de abrir una investigación interna de cómo fue posible que se produjese una descarga eléctrica a alguien que, sin ninguna clase de herramienta, manipulaba los tornos, el edil ha descalificado la actuación de la funcionaria, quien considera que nunca debió manipular los tornos de acceso al edificio principal del Ayuntamiento, en la plaza Mayor.
Llegan hasta MIRADOR los malos modos con que el concejal de Recursos Humanos se conduce en algunas de las relaciones con los servidores públicos de Pozuelo. Y, ante una avería eléctrica que pudo haber causado lesiones de cierta consideración, no tiene mejor idea de culpar a la víctima.
Desde nuestra publicación nos preguntamos, ¿cómo es posible que no se ordene un inmediato análisis del estado de la instalación eléctrica?¿Habrá que esperar a que se electrocute algún vecino?¿Le echará entonces la culpa al vecino el concejal? Por último, recordar que el asesor que tramitó la instalación de los tornos ha sido uno de los depurados por el alcalde, lo que indica que no debía estar demasiado contento con su labor.