Sandy, el trabajador de la empresa Jigar que sigue reclamando desde lo alto de la grúa de la plaza del Padre Vallet, que la empresa Ploder Uicesa les abone los 140.000 euros que les adeuda, lleva ya 16 días de protesta.
Esta tarde, un grupo de comerciantes y ciudadanos de Pozuelo se ha vuelto a reunir en el vallado que rodea las obras para expresar su apoyo a Sandy, entre gritos, canciones y saludos Mirador ha podido charlar con David Cediel, el trabajador que comenzó la protesta el primero de febrero y que se bajó de la grúa el miércoles pasado para asistir al nacimiento de su hijo.
El sábado nació Diego, su segundo hijo, y ahora acude junto a la grúa para que Sandy sepa que no está sólo, mira a su compañero en lo alto y observa las tres vallas que ahora rodean la obra, “hay vigilantes dentro, además de la policía” quieren evitar que vuelva a subir con Sandy.
La empresa de electricidad que aún tiene material en la obra está ya retirando sus pertenencias, en previsión de lo que pueda suceder mañana, que será cuando el juzgado 9 de lo Mercantil de Madrid decida si declara a Ploder en situación de quiebra, ya que según David, al menos con ellos no ha llegado a ningún acuerdo.

