En esta misma web se publica un artículo titulado “Cómo dilapidar la imagen de Pozuelo en seis años”, que junto con su contenido debe llenarnos de perplejidad a los que seguimos y padecemos la gestión política de este municipio.
Porque es verdad que los actuales dirigentes son unos profesionales de la política que el PP nos ha colocado a la fuerza, que ni siquiera viven ni vivían en el municipio y, por lo tanto, es imposible que puedan conocer nuestra realidad ni defenderla; y los resultados catastróficos son los que son: el alcalde y una concejala encausados penalmente y un Ayuntamiento sin capacidad de resolver nuestros problemas.
Pero también esa verdad no debe esconder o dar otra en apariencia de lo que fue la gestión del anterior alcalde, Don José Martín Crespo -”el nacido para alcalde por abolengo familiar”- que comandó la gestión de este municipio ni más ni menos que durante 20 años y a él le debemos agradecer el retraso de infraestructuras y equipamientos que hemos sufrido durante años.
Don Pepe se creyó el virrey y ese fue su pecado: su penitencia fue que el pueblo se les manifestó varias veces hasta su casa, recordando viejos tiempos medievales, como forma de rebeldía ante su forma despótica de hacer política.
En resumen, es que en este municipio no tenemos suerte con nuestros políticos, todos se equivocan y todos tienen su merecido: Unos tendrán su condena penal y pública, y otros la tuvieron del pueblo, pero que nadie se ponga ahora medallas por la gestión de los otros.
Y mientras tanto, lo que no cambia es el “vuelva usted mañana”, tan español, cada vez que pedimos algo a nuestros funcionarios.
Jesús Sencillo
